La inédita situación que afronta el mundo hizo que las organizaciones se replantearan su estrategia e incluso su modelo de negocio y adoptaran medidas de calado para salir airosos de la crisis económica que supone el Covid-19. Las ventas a través de Internet crecieron exponencialmente, por ejemplo, de acuerdo con el Adobe Digital Economy Index, las ventas por e-commerce en Estados Unidos tuvieron un crecimiento del 49% durante el mes de abril.

La vuelta a un “nuevo escenario” varía mucho por industria y sector; un reciente informe de la CEPAL indica que hay tres grupos de sectores, en función del nivel de afectación, con pesos muy diferentes en el PIB:

Los menos afectados: agricultura, ganadería, silvicultura y pesca.

Los medianamente afectados: explotación de minas y canteras, industrias manufactureras, suministro de electricidad, gas y agua, construcción, intermediación financiera, inmobiliarias, servicios empresariales y de alquiler, administración pública, servicios sociales y personales.

Los más afectados: comercio al por mayor y al por menor, reparación de bienes, hoteles y restaurantes, transporte, almacenamiento y comunicaciones y servicios en general.

El mismo informe, señala que en América Latina y el Caribe, los gobiernos tomaron rápidamente medidas de confinamiento para responder a la etapa inicial de la crisis y algunos implantaron políticas económicas para mitigar los efectos sociales y económicos. Esas medidas se enfocan en incrementar la disponibilidad de recursos públicos para el sector de la salud, proteger a los hogares y mejorar la capacidad productiva y el empleo.

Pero ¿qué pueden hacer las organizaciones para avanzar y hacer frente a la recuperación económica?

1. Innovar: ¿Cómo reinventar lo que el producto o servicio representa con medios temporalmente digitales? ¿Cómo intensificar la experiencia del cliente para ser más fuertes que antes? Redefinir y ajustar la propuesta de valor de las compañías e integrar a los equipos comerciales en un nuevo escenario es fundamental para lograr esa innovación. Se debe empezar por rediseñar contenidos de la empresa y facilitar escenarios virtuales para concretar nuevos negocios a muy corto plazo.

Para responder rápidamente a un entorno en constante cambio, las empresas necesitarán tener una amplia base de empleados que sepan empatizar con el cliente, aplicar sus conocimientos y rediseñar la experiencia a través de la excelencia digital y el compromiso sin contacto.

2. Salvaguardar las finanzas: ¿Cómo se puede redefinir el rendimiento, en tiempos en los que los KPI’s normales no proporcionan orientación? ¿Cómo se puede trasladar la relevancia que tiene mantener una liquidez necesaria para sustentar las operaciones sin perder la visión a largo plazo? Necesariamente tenemos que revisar holísticamente y actualizar la estrategia de recompensas considerando periodos más cortos de medición del plan de incentivos porque un aumento en el corto plazo de las políticas de compensación de ventas pagará dividendos con el tiempo.

Con respecto al Cash Flow, se debe cambiar la visión financiera histórica que tenemos sobre la cuenta de resultados porque no estamos acostumbrados a movernos con escenarios de liquidez; hay que construir previsiones de Cash Flow para detectar las posibles tensiones de tesorería.

Las cosas deben hacerse de manera diferente y en dos niveles: reducir la complejidad de nuestras estructuras y transformar los modelos de negocio.

El COVID-19 es la más desafiante crisis que nos hace preguntarnos si solo somos líderes en bonanza o somos capaces de liderar una compañía en momentos difíciles como los actuales.

3. Apoyate en tus equipos: ¿Cómo puedo hacer crecer el sentido de responsabilidad individual? Démosles a los profesionales de nuestras empresas confianza y autonomía para desarrollar su trabajo. Alejate del micromanagement y adoptá plataformas que permitan la colaboración remota con herramientas como Softland MyTeams, que permitirán aumentar la eficiencia de las jornadas de trabajo.

Hoy las compañías deben crear culturas basadas en la orientación de resultados y no en el presentismo y donde sus líderes tienen que aprender a gestionar desde la distancia y no a través del control. Diferentes estudios demuestran que las empresas aumentarán hasta en un 15% sus ingresos y disminuirán hasta en un 8% la rotación de personal si implementan esquemas de trabajo remoto, según nos comentaba Teresa Morales, directora de las soluciones HCM de Softland. Las crisis deben fortalecernos, pero es importante actuar. Se deben establecer planes y acompañarlos de sistemas y aplicaciones que permitan que las compañías puedan migrar de modelos de negocio tradicionales a modelos adaptables a los diferentes contextos y aquí es donde el Cloud adquiere un especial protagonismo.

Por Oscar Saez – CEO Softland

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