El efecto Covid ha generado muchos cambios en los estilos de vida, haciendo que las ventas online sean un fenómeno de consumo que está creciendo en forma muy acelerada y constituyéndose hoy en una gran herramienta comercial y tecnológica.
Es cosa de ver nuestros comportamientos personales de consumo y revisar cuánto comprábamos por Internet antes de la pandemia y cómo es nuestra realidad actual: compras frecuentes en supermercados, farmacias, delivery, son solo algunos de los ejemplos cotidianos que nos permiten graficar este cambio en la modalidad de adquisición de bienes y servicios y que está impactando en el mundo entero.
El ecommerce era inicialmente definido, y en términos muy simples, como un sistema de compra y venta de productos y servicios que utiliza Internet como medio principal de intercambio. Un comercio que gestiona los cobros y pagos a través de medios electrónicos.
En mi opinión hoy en día el ecommerce está constituido por 2 partes muy relevantes: por un lado, todo lo relativo a una tienda on line que permita empujar la venta de productos, y por otra, poder llegar y estar en los Marketplace (una tienda de tiendas) donde muchos vendedores ofrecen sus productos en sus respectivas categorías para llegar a un público masivo, como Mercado Libre o Linio, por citar algunos ejemplos. La suma de ambas acciones es complementaria y permiten colocar a una empresa de venta física en una nueva modalidad digital e integral, facilitándole no tan solo vender de manera directa sus productos, sino también concurrir y competir junto a otros en espacios de venta de mayor alcance.
Sumado a lo anterior, de manera rápida y progresiva se ha ido instalando una nueva tendencia en el comercio electrónico denominado el Click & Collect, también conocido como Compra en línea y Retiro en tienda. Es un modelo híbrido de comercio electrónico en el que los usuarios seleccionan artículos en línea y los recogen en la propia tienda o en un punto de recogida centralizado.
Los principales beneficios para los clientes son:
  • Ahorro gastos de envío.
  • Reducción del tiempo de espera para la recepción de la compra.
  • Mejora la experiencia del cliente evitando que su pedido no llegue en las condiciones deseadas, sea erróneo o no llegue a tiempo, entre otras.

En este escenario de permanentes cambios, tanto en los hábitos de compra como en la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas, lo estamos tomando como una gran oportunidad de innovar en nuestras soluciones de comercio electrónico, de manera tal que nuestros actuales y futuros desarrollos, permitan a nuestros clientes ser más competitivos en un mercado cada día más desafiante.

Fuente: Por Luis Alberto Erazo, Director General Softland Chile.