El desafío de elegir un sistema de gestión empresarial sobre el cual apoyar el seguimiento del negocio de una compañía no es un camino sencillo ante la gran variedad de alternativas disponibles. Una de las variantes más complejas aparece en los sistemas ERP modulares que permiten instalar solo aquellas funcionalidades requeridas por cada organización, con la posibilidad de ir implementando en etapas a medida que el negocio y sus procesos así lo requieran.
Cuando hablamos de modular, nos referimos a que el software ERP está compuesto por un conjunto amplio de funcionalidades agrupadas según su capacidad de resolver cuestiones asociadas a una determinada etapa de la gestión del negocio. Esta agrupación de funciones denominada “módulo”, tiene la capacidad de cubrir todas las operaciones del negocio, según la gama de solución que se esté buscando de la variada oferta que hay en el mercado.
Entre las ventajas principales de incorporar un ERP modular se pueden destacar:
  • Evitar la instalación de módulos que la empresa no necesite. Por ejemplo, una compañía que se encarga de distribución comercial, no necesita un módulo de producción. Esto además reduce costos de inversión, al adquirir solo lo que sea requerido según el ciclo de vida de la empresa.
  • Escalabilidad, crecimiento y evolución conjunta. Poder acompañar a una empresa en su crecimiento, es sin lugar a dudas una de las principales ventajas, permitiendo sumar mayor funcionalidad, sin que ello resulte complejo. Además, optimizando costos y recursos.
  • Mejora la seguridad de acceso a la información. La solución ERP de composición modular ofrece la posibilidad de crear diferentes niveles de accesos para cada uno de los módulos. Así, el personal de una determinada área no podrá acceder a la información de otro sector sin los debidos permisos.
  • Transformación digital y empresarial. El uso de las nuevas herramientas, la evaluación de procesos y el análisis de los datos son solo algunas de las funcionalidades que logran un gran impacto no solo en el negocio, sino también en sus usuarios y en sus gestiones diarias.
Existen distintos tipos de negocios que según sus características pueden contratar módulos específicos y ampliarlos en el tiempo, adaptando el software a sus procesos gracias a su flexibilidad. También hay otras opciones de software empresarial en el mercado, con productos enlatados o de bastante rigidez, los cuales dificultan más la adaptabilidad, la rapidez y seguridad de respuesta en la gestión diaria, que se necesita en tiempos tan cambiantes como los que se viven en la actualidad.
Fuente: Redacción Softland Argentina.