El 2020 fue sin dudas marcado por el COVID-19 y desde que se disparó esta pandemia se dio paso, de manera forzada, a la transformación digital más grande de la historia. Un proceso que se proyectaba realizar en los próximos 3 a 5 años según el país o región.

Antes de este hecho histórico, el ecommerce tuvo un crecimiento sostenido en Latam, sin embargo, solo en el primer periodo de la pandemia la venta por Internet creció un promedio de 230%, según estática.com. Incluso en países como Perú y México representó un aumento del 900% y 500% respectivamente.

Ante este hecho, las empresas que no habían iniciado su proceso de digitalización tuvieron que acomodarse y reescribir sus estrategias de comercialización. Mientras que las que ya venían generando ventas por canales online, como los Marketplace o las plataformas de ecommerce, debieron acelerar el ritmo de su transformación.

Transformación digital para empresas de servicios

La aceleración de ventas online no solo afectó a las empresas que querían vender sus productos sino también a las empresas que daban servicios o plataformas para vender online.

Hosting de Servidores en la nube, plataformas de ecommerce, integradores de servicios online, ERP´s en la nube, etc., todos los servicios esenciales para vender online se vieron sobre demandados.

Las métricas y gráficos muestran este exponencial crecimiento del consumo online, pero pocos muestran el excepcional trabajo que se hizo detrás del escenario para que el espectáculo pueda brillar, como, por ejemplo:

  • Esquemas de redundancia de servidores
  • Sincronización de stock en pocos minutos
  • Automatización de procesos con los sistemas de la empresa
  • Depósitos o bodegas automatizados
  • Logísticas integradas a las plataformas de ecommerce

Muchos desarrolladores, analistas, expertos en logística, entre otros actores jugando en equipo para cerrar el circuito de venta lo más prolijo y satisfactorio para la empresa y el comprador. Una sinergia que genera alianzas comerciales y técnicas de todo tipo que se mantendrán así en el tiempo.

Los que hace muchos años estamos en el mundo del ecommerce, vemos que este impulso inicial que generó la pandemia no debe detenerse, sino que debe ser el punto de partida para orientar la visión de negocios hacia el futuro. Estaremos todos integrados y aliados para mantener un negocio donde no hay un solo jugador sino un equipo que brinde soluciones expertas y bien focalizadas.

Fuente: Por Diego Ponce, Director de Soluciones Ecommerce Softland