El gran objetivo de un ERP es lograr el aumento de la rentabilidad del negocio a partir de la posibilidad de tomar decisiones certeras sobre la base de información veraz y consolidada. Contar con estas soluciones flexibles e innovadoras, resulta aún más necesario, en este contexto de la nueva normalidad donde cada inversión se analiza como nunca antes. Por este motivo, las pymes necesitan que el ERP disponible y elegido brinde la certeza de poder enfrentar los desafíos del mercado, optimizar el tiempo, incrementar la productividad, minimizar costos y aumentar el retorno de la inversión.

El único camino para que esto sea posible es contar con un sistema actualizado y capaz de combinar la rapidez y la seguridad que se necesita para sobrevivir en la era digital. Para evitar datos falsos, duplicados, de acceso complejo o análisis incompletos, la actualización de un ERP es fundamental para el desarrollo de una organización eficiente.

En caso que la tecnología comience a mostrar un funcionamiento distinto, la organización debe ser capaz de replantear la estrategia y realizar cuanto antes una actualización o cambio del ERP mediante el cual gestiona los procesos. Existen algunas señales que ayudan a entender y revisar los recursos disponibles para garantizar la certeza de los datos, la seguridad de la información y la rapidez de respuesta:

  • Tecnología obsoleta: Con el avance de los años, los ERP experimentaron una evolución tecnológica de su arquitectura de programación. Las empresas más conservadoras, tarde o temprano, necesitarán de soluciones innovadoras para retroalimentarse según la evolución de la tecnología.
  • Integración deficiente: Los sistemas ERP más antiguos solo tenían el objetivo de automatizar procesos, pero ante los cambios de paradigmas y necesidades, las organizaciones requieren de opciones integrales que incluyan una comunicación entre distintos sistemas para evitar una duplicación de datos. Cuando la integración es deficiente o inexistente, se pierde credibilidad en la información.
  • Meseta comercial: Según el tamaño de la empresa y la naturaleza del negocio, las soluciones cloud suelen ser más pertinentes y rentables que una solución local u on premise. Toda plataforma ERP de la actualidad debe ofrecer la elección entre los dos caminos, para evitar que la inversión pudiera verse afectada en el mediano plazo.

Es probable que la mayoría de las compañías retrasen el cambio o la renovación de un ERP y esa decisión puede resultar aún más cara en el futuro cercano; no solo en cuanto al aspecto económico sino a las oportunidades competitivas del negocio. En respuesta a los cambios que implica la nueva normalidad, Softland ofrece un ERP con soluciones flexibles de manera tal de adaptarse a los nuevos paradigmas y perdurar de manera competitiva en el mercado.

Fuente: Redacción Softland Argentina