El 2020 elevó aún más el nivel de los desafíos que nos rodean, tanto en la salud, la economía o la política, afectando de forma directa nuestro día a día. La pandemia trajo consigo un cambio de paradigmas en muchos aspectos, conocimientos y formas de entender la normalidad que se aproxima.

El área de RRHH tuvo que adaptarse rápidamente: las entrevistas presenciales cambiaron a través de una pantalla, y el trabajo remoto se convirtió en un pilar fundamental para la continuidad del negocio. Esas charlas de café o las reuniones diarias de kick off por equipos para planificar la semana saltaron al mundo virtual de forma obligada con el objetivo de reacomodarse en el corto plazo y lograr esa “conexión” con cada colaborador.

El capital más valioso de una organización son las personas que la conforman y por eso, se necesita de creatividad para adaptarse y ser claros en la comunicación frente a cada una de ellas. Uno de los puntos centrales fue el empoderamiento de los líderes para que, en todo momento, tuvieran la capacidad de detectar algún problema a la distancia con posibilidad de darle una solución, tanto en el aspecto emocional como en lo productivo.

La disponibilidad a través de los canales correspondientes y el acceso de forma rápida y segura a los archivos necesarios para trabajar de forma remota, son solo algunos de los puntos que se convirtieron en requerimientos básicos y a la vez indispensables, de la nueva normalidad. La base del éxito en este contexto se ve reflejada en la comunicación y la conexión entre todos los equipos y colaboradores. Ya sea desde una celebración virtual como otorgar nuevos beneficios, por ejemplo, en una escucha psicológica para quien lo necesite.

La realidad es que pueden utilizarse muchas herramientas, pero solo serán efectivas si el acercamiento es genuino, es decir, el conversar realmente con las personas para entender qué les pasa, fortalecer el vínculo y comprender lo que los rodea; simplemente generar un espacio en el cual poder empatizar.

La nueva normalidad necesita de confianza intra y entre los equipos, estructuras sólidas de trabajo, compromiso y dedicación, más allá de las distancias. La virtualidad obligó al mercado laboral a descubrirse en escenarios desconocidos y llevó a los líderes a tomar decisiones aún más importantes, por el contexto y el anhelo de que su negocio perdure en el tiempo.
Aquellas organizaciones que adopten la experiencia aprendan de los nuevos paradigmas y entiendan que algunos de ellos llegaron para quedarse, serán las que estarán mejor preparadas para el futuro a corto plazo.

Softland brinda soluciones pensadas para gestionar el capital humano de la compañía, junto a herramientas que permiten una mejor comunicación entre los empleados, seguridad y acceso a información vital de forma remota, con el fin de optimizar los recursos y mantener una operación fluida dentro del negocio.