Desde hace unos años se evidenció que toda la funcionalidad provista por un ERP para el manejo de su contabilidad, inventarios, ventas, etc. quedaba limitado si es que este no tenía características que pudiesen ayudar a tener cierto control, predictibilidad respecto a los materiales que debían tener, y eso no solo por el hecho de caer en una rotura de stock, sino que también ayudaba a generar eficiencia en todo el ciclo productivo (tener la cantidad de insumo correcto en el almacén para realizar el proceso de venta o productivo sin inconvenientes).
Ante esta situación es que surgen los módulos o sistemas de MRP (Material Resource Planning). La función de un MRP se puede adivinar sin problemas si se traducen las siglas que le proporcionan su nombre: Planificación de requerimientos de material. De esta forma, este sistema ayuda a planificar qué y cuántos materiales necesitas para poder fabricar los productos.
La adopción de un sistema que tenga la funcionalidad de MRP conseguirá que la planificación de la producción mejore de manera notable y se eviten problemas de desabastecimientos o de exceso de stocks en relación con las necesidades en cada momento.
En definitiva, el MRP está diseñado para cumplir con tres objetivos básicos:
  • Asegurar que los materiales estén disponibles para la producción y los productos estén disponibles para su entrega a los clientes.
  • Tratar de mantener los niveles de stocks de material y de producto terminado lo antes posible.
  • Planificar actividades de fabricación, órdenes de entrega y compras

Tipos de MRP

Se cuenta básicamente con dos tipologías de MRP, sus características básicas nos permitirán saber cuál encaja mejor en las necesidades de nuestro negocio. Aunque siempre se ha hablado de dos tipos de soluciones, en la práctica podemos hablar de una confluencia de ambas en una única solución.

El MRP I, básicamente está diseñado para calcular las necesidades de materias primas, de componentes y de fabricación de una empresa. Se trata de un sistema abierto, que se basa en la experiencia previa que tiene la empresa en cuanto a sus necesidades de producción de acuerdo con la demanda de productos.

Por otra parte, el MRP II tiene un alcance mucho más amplio, ya que tiene en cuenta la demanda del mercado y planifica los requerimientos de todos los departamentos de la empresa. Es decir, no sólo se trabaja con el de producción, sino que también incluye el de compras, el de calidad, el financiero, etc., por lo tanto, para poder ser efectivo necesita conocer profundamente los requerimientos y recursos de la empresa en su conjunto.

El adoptar soluciones de este tipo y más aún en el contexto en que nos encontramos genera beneficios para los negocios, en donde la eficiencia (“Just in Time”) es la que nos puede generar un diferencial frente a nuestra competencia.

Fuente: Por Iván Nicho, Gerente Consultoría Softland Perú.