Para avanzar hacia nuestras metas debemos analizar, comprender y aceptar nuestro estado mental, emocional, profesional y espiritual. Al aceptar nuestra situación actual, podremos conseguir una transformación positiva en nuestras vidas.
La autopercepción es subjetiva, pero es un punto de partida que podemos evaluar con algún familiar o amigo que te conozca profundamente y consideres neutral, estable, sincero y sientas confianza para compartirle este pequeño análisis sobre tu situación actual y cómo alcanzar tu situación deseada.
Cuando conocés a la perfección cada situación, comenzás a visualizar las posibles soluciones. En estos días que estamos en casa, es un buen momento para visualizar la posición que tenemos en nuestros trabajos, por ejemplo, y evaluar cómo podemos mejorar aportando a nuestra empresa y al crecimiento como profesionales.
La comprensión es un proceso donde la mente tiene que buscar muchas posibilidades sobre la situación o meta donde querés llegar, analizando los actos con sus consecuencias, los pros y los contras de cada acción para poder llegar a un cambio de vida que nos pueda hacer felices y acercar a nuestras metas personales, laborales o emocionales.
De mi carrera deportiva aprendí que mientras haya esperanza, siempre hay una solución, si hay pensamientos buenos, pronto conseguirás la llave que necesitás, pero debés insistir en lo bueno y partir de las posibilidades y no desde la derrota.
En mis conferencias, siempre recuerdo el Gran Premio de F1 que gané en 2015 en Austria, ahí competí en la categoría GP3 antesala de la Fórmula Uno. Ese fin de semana, desde los entrenamientos, tuve muchos problemas mecánicos con mi auto de carreras, no pudimos salir a la clasificación lo que me obligó a terminar en última posición la carrera. Uno como ser humano a veces duda, a veces sentís que todo está en tu contra, pero siempre hay algo que nos sostiene, la fe y la esperanza de que todo va a mejorar.

Salimos a la carrera con la fe intacta a dar lo mejor, con la estrategia de manejar cuidando el desgaste de las llantas para recuperar posiciones. A mitad de carrera nuestro ritmo era el más rápido, el equipo me dijo que podíamos llegar al podio ganando posiciones.

Para sorpresa mía y de todos, conseguí liderar la carrera a falta de dos vueltas y ganar con una buena distancia por delante de Charles Lecler, actual piloto de Ferrari F1, y Esteban Ocon, piloto Renault F1, con lo que la vida misma nos premió. Con fe y esperanza se demuestra que por muy imposible que se vean las cosas se pueden lograr.

¿A dónde voy?

Debés responder las siguientes preguntas de forma honesta ¿En dónde estoy? ¿A dónde voy?
Tomá una hoja y dibujá un mapa que contenga tus últimos años divididos en múltiplos de 5. Si tenés 20 años, colocá 4 líneas en el tiempo y espacio de la hoja, 20 años, 25 años, 30 años y 35 años. Esta hoja que aún parece que no tiene información importante, pronto será un mapa.
Colocá la señal de “USTED ESTA AQUÍ”, y a un lado escribí la fecha de hoy, completá la hoja con tus aspiraciones. Por favor no te angusties por no estar donde querés, porque pronto lo lograrás, suena ordinario y básico, pero el hecho de pensarlo tan fácilmente te ayudará a no mirar con angustia el recorrido a empezar.
En esta vida, es importantísimo aplaudirte los pequeños progresos, aunque estos te parezcan mínimos. En esos pequeños procesos se encuentra la fuerza motora del vivir diario, hasta llegar a la excelencia y la consolidación de los hábitos que transforman tu vida para siempre. Un “Bravo Daniel” (cambialo por tu nombre), puede cambiarte la vida para siempre. ¡Aprendé a hablarte bonito!
Definí tus objetivos y discriminá REPITO: DISCRIMINÁ todo aquello que de verdad no sea realmente importante.
En mi opinión, quien se dedica a lo que le apasiona está condenado al éxito. De no ser así, entonces es tiempo de aceptar que tus objetivos no son tan importantes como para convertirlos en una prioridad.
Definí tus debilidades, para que seas consciente de las mismas y puedas afrontarlas de tal forma que éstas no te limiten. No basta con definirlas, tenés que analizar de dónde vienen y el por qué están presentes para saber cómo podés mejorar y superarlas.
Es necesario definir también tus fortalezas, para poder alinearlas directamente con tus virtudes y capacidades, ya que, sabiendo la anchura de tus dones, podrás definir las acciones reales que te llevarán a tu objetivo.
Definí tu lista de metas con un paso a paso que puedas ir realizando para trazar un mapa de ruta, la estrategia para alcanzar tus metas profesionales, laborales y sentimentales.
El auto diagnóstico es una de las herramientas más poderosas para el éxito en la vida. Hacer esto, demandará de vos verdad, y muchas de estas verdades te dolerán, pero te servirán para comprender y poner en práctica acciones para mejorar lo que está mal en tu vida y potencializar lo que estás realizando bien para conseguir tus metas.

Fuente:
Por Oscar Tunjo, Piloto colombiano patrocinado por Softland