La aparición de Covid-19 puso a prueba mucho más que al sistema inmunológico e impulsó una resiliencia en distintos aspectos de la vida cotidiana, desde puntos económicos y profesionales hasta el mundo emocional. Las empresas debieron adaptarse a los cambios del entorno y la generación de respuestas rápidas y efectivas para asegurar la continuidad del negocio.

Cada vez nos estamos acercando más a lo que se llamará “nueva normalidad”, donde todos tendremos que adaptarnos, aprender de lo que vivimos y enfrentar nuevos desafíos como líderes y profesionales. Dentro de la larga lista de cambios que se aproximan, podemos destacar cinco lecciones en las cuales enfocarse:

  • La seguridad es prioritaria

Dentro de todos los cambios repentinos, uno de los más importantes es entender que la seguridad y la salud de los colaboradores está por encima de todo, adoptando medidas y tomando todas las precauciones sanitarias que permitan reducir el riesgo de contagio. La amplia cantidad de protocolos existentes basados en aprendizajes ya nos permitirá estar preparados para situaciones futuras.

  • La empatía es una virtud que fortalece los vínculos

La manifestación de sentimientos como el miedo, la frustración o la incertidumbre es normal entre los empleados. El rol del liderazgo es fundamental para atravesar estos nuevos y desconocidos escenarios y aquella confianza que brindamos como organización es la vidriera que mostramos, tanto de forma interna en las áreas de trabajo como externa hacia el mercado.

  • La comunicación es fundamental en cualquier relación

Desde el inicio de la pandemia, la comunicación se transformó en el eje central para definir las prioridades y asumir responsabilidades. Escuchar y crear espacios para conectarse con los distintos equipos a través de videoconferencias ya forma parte del día a día, para hablar de tareas o bien para expresar temas personales. Las adaptaciones a nuevas herramientas, la frecuencia y las formas de comunicación, ya sea con colaboradores, clientes o proveedores, fueron claves para continuar el trabajo.

  • La capacidad de adaptación y flexibilidad ante los cambios

Los rápidos cambios para adaptar la infraestructura a tecnologías que permitan continuar las operaciones habla del nivel de digitalización y competitividad de cada empresa en particular. Una crisis de este estilo dejó en evidencia que la inversión en capacidades digitales es un camino esencial para perdurar en el tiempo.

  • La construcción de nuevos estándares de colaboración

Siempre la ayuda dentro de la organización, y más en estos tiempos, es la mejor vía para brindar calidad en productos y servicios en el mercado. La transformación de lo que damos por sentado hacia la nueva normalidad que se aproxima, es la diferencia entre la calidad de los colaboradores de una empresa.

Estos puntos son solo algunos entre los distintos desafíos que todas las organizaciones se enfrentan debido al Covid-19. En vista a ese panorama, Softland brinda diferentes herramientas que permiten la adaptación a distintas plataformas, la comunicación directa y efectiva entre los empleados y la seguridad necesaria para trabajar de forma remota. En un momento donde tenemos la oportunidad de reinventarnos, las decisiones de los líderes y las nuevas tecnologías son los pilares para aprender las lecciones en estos tiempos.