Inteligencia Artificial que cambia las cosas

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La Inteligencia Artificial (IA), es un concepto sencillo que se extendió y masificó en todos los ámbitos de la vida. Es una realidad que se integra a nuestra vida cotidiana de forma gradual y creciente.

Todo sistema inteligente debe poseer la capacidad de aprendizaje y de discernimiento para que, dadas al menos dos circunstancias a las cuales optar, se defina una decisión basada en patrones, alojados en una base del conocimiento.

La IA está presente en los patrones de conducta que desarrollamos a diario a través del consumo de información que nos brindan dispositivos móviles, ordenadores personales y equipos de procesamiento masivo. Algunos ejemplos son, la Domótica, los sistemas inteligentes implementados en el campo de la ingeniería biomédica, sistemas de seguridad y mitigación de riesgos, herramientas psicopedagógicas que agilizan el desarrollo del raciocinio y las competencias para la ejecución de múltiples tareas al mismo tiempo.

A nivel empresarial, las tendencias están enfocadas en el ámbito de las áreas de I+D, que buscan optimizar el uso de los recursos y mejorar la calidad de vida del ser humano. Por lo que el grueso de las inversiones para el desarrollo de tecnologías de este tipo se da en institutos de investigación de países industrializados.

¿Cómo la IA beneficia nuestras vidas?

Es interesante la forma en la que los sistemas de alto procesamiento hacen posible que se disponga de información todo el tiempo. Esto hace que las fronteras se achiquen.

En el ámbito económico se está experimentando una aceleración en el consumo de bienes intangibles y servicios virtuales, realidades masificadas con las que no contaba la economía mundial diez años atrás. La tendencia es la de delegar a los sistemas inteligentes la toma de decisiones que impliquen procesos de cálculo y análisis rutinarios; enfocar la energía del cerebro humano a un desarrollo superior en el ámbito emocional. Esta es la base del desarrollo del nuevo mercado de consumo.

Según Gartner en relación al desarrollo de tecnologías basadas en IA, los vehículos autónomos, agentes virtuales, análisis de textos (útiles en el desarrollo de software y otras tecnologías informáticas), robótica y la tecnología biométrica son una tendencia de este 2019.

Las empresas industriales y de servicios deben acelerar sus procesos para la toma de decisiones, de cara a los patrones de consumo que están desarrollando sus clientes. Al mismo tiempo se busca la auto sostenibilidad de sus operaciones.

Los riesgos del desarrollo de la IA a nivel mundial radican principalmente en una desregularización de dicha industria desde un enfoque ético, por ejemplo, la idealización de desarrollar entidades superiores a los seres humanos.

El reto de los sistemas de gestión empresarial (ERP por sus siglas en inglés) está en lograr que las empresas sean autosostenibles, que las decisiones rutinarias sean tomadas por algoritmos basados en el reconocimiento de patrones, y en brindar información confiable y actualizada de forma constante.

Fuente: Blog Corporativo (www.Softland.la) – Autor: Fausto Rodríguez, Gerente de Consultoría Softland El Salvador